Moda y contaminación: motivos para que pruebes la ropa de segunda mano

En los últimos años hemos vivido un auge impresionante de la compra-venta de artículos de segunda mano. Ahora todo el mundo vende lo que ya no necesita, para que otros puedan aprovecharlos, y además, sacarse un dinerillo extra; y compra cosas de segunda mano para ahorrar y encontrar algún que otro chollo. Pero sigue habiendo un sector al que le cuesta el cambio: la ropa.

Moda y contaminación: motivos para que pruebes la ropa de segunda mano

La industria textil lleva años instándonos que hay que cambiar de armario cada año, o incluso varias veces al año, con la excusa de “democratización de la moda”. El resultado es que actualmente se venden cada año en el mundo 80.000 millones de prendas, y se estima que cada persona en España consume unos 7 kilos de ropa. Por ejemplo a través de las marcas low-cost, que todos conocemos, la ropa nueva se puede comprar a precios irrisorios. 

A menudo, ese consumismo voraz hace que compremos ropa y más ropa, que tampoco nos da tiempo a usar demasiado antes de tomar la decisión de desecharla. Un ejemplo escandaloso son los vestidos femeninos de fiesta, por ejemplo para bodas o comuniones: parece que llevar el mismo vestido varias veces esté mal, así que a pesar de tener el armario lleno, nos vemos “obligadas” a comprar una prenda nueva (y cara) cada vez que tenemos un evento de este tipo. De hecho, hemos llegado al punto que a menudo parece cada vez más ser ropa de usar y tirar. Y como ya sabes, todo lo que es de usar y tirar es malo para el planeta y se tiene que evitar.

Pero todo esto, a parte de ser un consumo frenético e un coste económico innecesario, también tiene un alto coste medioambiental, ya que la industria textil es una de las más contaminantes del mundo. Esta industria es una gran consumidora de agua: como muestra, para hacer un pantalón tejano se necesitan entre 7.000 y 10.000 litros de agua. También es responsable del 20% de los tóxicos que se vierten en el agua a nivel mundial: solamente en tintes, se utilizan 2.000 millones de toneladas de químicos en el mundo, a parte de los insecticidas y pesticidas que se usan en los cultivos de la materia prima que se usa para hacer la tela (algodón, lino…), representan un 25% y un 10% respectivamente de todos los utilizados a nivel mundial. Y podría seguir así más y más rato con datos absolutamente espeluznantes sobre la huella ambiental de esta industria.

Moda y contaminación: por qué tienes que probar la ropa de segunda mano

Por suerte, poco a poco estamos viviendo un cambio en este sector. Hasta hace poco existía cierto prejuicio se asociaba la ropa de segunda mano a un estilo más hippy o alternativo, o incluso a un nivel socio económico realmente muy bajo, pero cada vez más gente de todos los estilos se atreve con la ropa de segunda mano. En general, hace años que nos parece menos raro con la ropa para bebés, ya que a menudo la llevan muy pocas veces antes de que les quede pequeñas, así que realmente están casi nuevas. Pero como hemos visto antes, esto se puede aplicar también a la ropa de personas adultas, o de niños y niñas. En definitiva, a cualquier ropa.

Existen muchas tiendas especializadas en ropa de segunda mano, tanto físicas como online, que se aseguran de la calidad de las prendas que venden. También hay tiendas solidarias, que forman parte de proyectos que sumistran ropa a las personas más necesitadas. Incluso muchas de estas tiendas recogen la ropa usada en malas condiciones, que no se puede reusar, para vender a peso para reciclar. El beneficio es ínfimo (estamos hablando alrededor de 2 céntimos por kilo), pero al menos así se recicla.

Moda y contaminación: por qué tienes que probar la ropa de segunda mano

En casa ya hace tiempo que compramos gran parte de nuestra ropa en este tipo de tiendas. Por desgracia no podemos comprarlo todo, pero sí una buena parte. Ropa cómoda, ropa de oficina, ropa para salir, ropa de deporte, incluso ropa de gala… Te puedo asegurar que estas empresas suelen hacer una tría de forma que la calidad de las prendas suele ser buenísima, que para nada parece ser de segunda mano ;)

Así que te invito a visitar alguna de estas tiendas, si tienes cerca de tu casa, o bien visitar tiendas online y comprobar en persona lo que ofrecen. ¡Te sorprenderá!

Comentarios

  1. La verdad es que no compro ropa de Segunda mano, pero si que nos pasamos la ropa para las niñas entre las amigas, o con mis cuñadas. Para las bodas tengo un vestido y si no me cuadra, suelo pedírselo a alguna amiga. La verdad, es que prefiero intercambiarla o rotarla entre gente que conozco.

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    1. Prestarse ropa entre familia y amigos también es una muy buena opción para dar una vida útil más larga a la ropa y no despilfarrar. Aunque comentaba, en estas tiendas aunque sea de gente desconocida pasan controles de calidad para asegurarse que esté todo bien.
      ¡Gracias por comentar!

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  2. Yo personalmente no compro ropa de segunda mano, bueno y nueva tampoco no te voy a engañar jaj. Voy tirando con mi ropa vieja desde hace años o seminuevas de familiares. Me auto rete a comprarme ropa cuando adelgazara... y aqui sigo...


    Esta muy bien que este cambiando el sector para que haya menos contaminación.
    Y como bien dices pasan un control de calidad.
    Siempre hay q dar una oportunidad o probar antes de criticar la alternativa.

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    1. ¡Exactamente! Antes de decir que no nos gusta, hay que probar (como los peques con la comida jejeje)

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  3. Sinceramente, las tiendas de ropa, conmigo, irían a la quiebra. Es verdad que no compro ropa de segunda mano, pero tanto mi marido y yo, tenemos ropa desde hace años y hasta que no está inservible ahí sigue. Es decir, si tengo dos vaqueros, tiro con ellos hasta que ya no se pueda, porque están rotos o cualquier cosa que haga que no me los pueda poner.
    La ropa que no pueda ponerme, porque he engordado, se la regalo a mis primas, que están encantadas de la vida y lo mismo hacemos con la ropa de la peque. Mi hija tiene 3 cosas que son nuevas (quitando la ropa interior), y es un vestido, unos pantalones y un par de camisetas que le han regalado para su cumple. El resto de la ropa, es TODA heredada y el día que no le valga, o la regalamos para gente necesitada o la heredará otra persona de la familia.
    Creo que estaría bien que se comprase más cosas de segunda mano, muchas veces, la ropa la dejamos de usar, porque pensamos que está pasada de moda, porque nos dio un arrebato al comprar, pero luego no nos gusta como nos queda o mil cosas más. Si esa ropa la donamos o vendemos a tiendas especializadas, estaría genial. El problema reside en la mentalidad de la gente.
    Hasta hace poco era incomprensible que alguien se comprara los muebles de segunda mano. Ahora está a la orden del día. Yo espero que la mentalidad cambie.

    Por cierto!! lo de la ropa de fiesta. que gran verdad!!!! Yo he querido ponerme la misma ropa para dos bodas y mi madre casi le da un síncope cuando se lo dije, pues era la boda de un familiar que había estado en el otro evento anterior. En fin....

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    1. La ropa heredada es un clásico en las familias para vestir a los peques de casa. Nosotros con mi hija mayor tuvimos ropa heredada para aburrir, no tuvimos que comprar casi nada. En cambio, con mi segundo, sí nos tocó comprar porque no hay chicos en la familia, solo niñas. Pudimos aprovechar cosas igual, pero no tantas que con su hermana.

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  4. buenos días que tal?
    me parece una buena manera de ahorrar dinero y de ganarlo también.
    Yo con iris la segunda, empece a usar estas tiendas y empece comprando mucha ropa de bebe y hasta la fecha hemos comprado de todo.

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