Dieta flexitariana: ¡a por ello!

El consumo de carne es excesivo hoy en día en muchas familias. Sabemos que los nutricionistas recomiendan comer no más de 2 o 3 veces por semana carne, sobre todo roja, pero no es extraño encontrarla en comidas y cenas, o incluso en meriendas en forma de embutidos. Pero el consumo de carne, a parte de tener muchas consecuencias en la salud, también tiene una repercusión en el medio ambiente muy negativa. De hecho, en breve publicaré un artículo hablando más en detalle de toda esta problemática.

Dieta flexitariana: ¡a por ello!
El papá Menta y yo llevamos tiempo tonteando con la idea de seguir toda la familia una dieta vegetariana. De hecho actualmente nuestro consumo de carne roja en casa es casi nulo. Además, A., que cumple 5 añitos la semana que viene y es muy sensible, ya lleva un tiempo evitando ciertas carnes por voluntad propia, porque le da mucha pena que se maten animales para comer. Cabe decir que hasta ahora no se había dado cuenta de que toda la carne viene de animales, y no se lo habíamos dicho para ahorrarle un disgusto...

Pero el cambio se nos hacía cuesta arriba por varios motivos. El principal es que es fácil controlar lo que comemos el papá Menta y yo, pero más complicado con los peques. Ellos se quedan a comer entre semana o en casa de los bisabuelos (es decir, mis abuelos:) ) o en el comedor, por lo que es difícil controlar si comen o no carne. Además, tenemos una visita semanal de rigor en casa de cada abuelo (que son tres: el abuelo Menta, la abuela Menta 1 y la abuela Menta 2). 

Podría pedir a todo el mundo que prepare comidas para que sean vegetarianas, pero tampoco me parece justo pedir a todos que se adapten a nosotros cuando nos ayudan tanto con el cuidado de los peques. Y, siendo sinceros, también nos daba un poco de vertigen dejar completamente la carne. El hecho de saber que no íbamos a comer más carne bajo ninguna condición, ni nosotros ni los peques, nos echaba un poco para atrás.

Pero recientemente leímos un artículo sobre una de las dietas más saludables del mundo, según muchos expertos: la dieta flexitariana. Esta opción nos va como anillo al dedo, puesto que se trata de una dieta vegetariana flexible. En nuestro caso, hemos decidido seguir una dieta vegetariana en casa, pero ser flexibles cuando comemos fuera. Daremos preferencia a los productos vegetales siempre que sea posible, también fuera, y seguiremos inculcando a los peques el gusto por este tipo de dieta, para que ellos también, poco a poco, vayan optando por esta opción.

Además, si todo va bien y todos nos adaptamos bien, puede perfectamente ser un primer paso hacia una dieta vegetariana estricta. Pero así la transición es más fácil y natural para todos, sobre todo para H.

Dieta flexitariana: ¡a por ello!
Este es uno de los grandes retos de la familia Menta para el 2018, y sabemos que este tipo de cambios, que de por sí son importantes, son todavía más complicados en familias con niños. Así que os iré explicando qué tal nos va, cómo lo viven los peques, ejemplos de nuestros menús y todo lo que pueda servir para que os animéis también a probar una dieta ecológica vegetariana o flexitariana.

Dieta flexitariana: ¡A por ello!

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