Mini huertos caseros: 6 consejos para pequeños jardineros

No todo el mundo tiene la suerte de tener un jardín donde poder cultivar tomates y lechugas. ¿La solución? ¡Un huerto casero mini! Ya hablamos anteriormente sobre por qué cuidar un huerto casero es la mejor actividad para los niños, y en este nuevo artículo encontrarás consejos básicos para montar un huerto a medida para tus peques.

1- Elige bien el lugar

Para montar un huerto urbano versión mini, el espacio disponible no es problema, ya que basta con tener algún tiesto. Cuanto más mejor, y cuanto más grandes también, pero con un simple macetero de balcón ya tienes suficiente para empezar con algún pequeño cultivo. El problema está más bien con otros factores relacionados con dónde pondrás tus tiestos: Las horas de luz solar directa que recibe cada día, las horas de sombra, la exposición al viento, etc. Dependerá mucho de las plantas que elijas, pero normalmente suele ser mejor un sitio con bastante exposición directa al sol.

2- Elige bien qué cultivar

Ya tienes tus maceteros colocados en tu balcón o terraza. Bien. Ahora toca elegir qué cultivar, y eso no es moco de pavo. En primer lugar, es preferible que sean plantas que no crezcan mucho, que no ocupen mucho espacio, ni necesiten raíces excesivamente profundas. Olvídate por ejemplo de los calabacines o los melones, y opta mejor por rábanos, lechugas, espinacas o zanahorias.

Además, tienes que tener en cuenta la compatibilidad de las plantas: que necesiten el mismo tiempo de riego y de exposición solar, que las raíces sean diferentes (unas más profundas con otras más superficiales para que no se "molesten" entre ellas, por ejemplo). Ten en cuenta también que hay ciertas plantas que pueden ayudar a las demás a evitar plagas. Por ejemplo, la cebolla repelerá la mosca blanca de la zanahoria. En cambio, el perejil no se lleva bien con las lechugas. Es un auténtico rompecabezas, así que tómatelo con calma y planifica bien si quieres que tu huerto prospere.

3- No te olvides de las plantas aromáticas

Es cierto que si el espacio es reducido, las plantas aromáticas pueden parecer prescindibles. Pero son fáciles de cuidar, repelen muchos insectos y plagas, aportan nutrientes al suelo y, en general, ayudarán a tus hortalizas a crecer mejor. Además, a los peques les encantará recoger unas hojas de perejil para poner en el guiso, o un poco de albahaca para la salsa de tomate para los macarrones.

4- Sé constante con el riego

A los peques les va a encantar regar todas las hortalizas de tu huerto. Pero todos sabemos que una vez pasada la novedad, en unos días pueden aburrirse de esta tarea y olvidarse. Es una ocasión ideal para mostrarle la constancia, ya que los huertos prefieren riego breve o moderado pero frecuente, que no una inundación de vez en cuando.

También puedes aprovechar para fomentar la creatividad y el reciclaje: si ves que a los cuatro días se aburren de tener que regar el mini huerto casero cada día, anima a tus cachorros a que busquen un recipiente diferente cada día para regar. Una regadera, sí, pero también una botella de zumo vacía, un brick de leche, un bote de vidrio de los legumbres, algún cubo de juguete… Toda excusa es buena para hacer de esta tarea una actividad divertida y entretenida.

5- Abona tus cultivos

Idealmente, tus cultivos tienen que ser abonados dos o tres veces al año. Si optas por poner compost o guano en tus maceteros, será muy divertido para tus cachorros mezclar la tierra con el abono, notar las diferentes texturas, los diferentes colores, olores, ¡y por supuesto ensuciarse!

6- ¡Disfruta!

Actualmente, todos vivimos siempre con prisas. Cuidar de un mini huerto urbano es un momento ideal para desconectar y pasar un tiempo de calidad con tus peques. Explícales el ciclo de las plantas, las características de cada una de ellas, déjales experimentar con los cinco sentidos, aprovecha para experimentar tú también. ¡Pásalo bien con tus hijxs, y disfrutad de esta actividad juntxs!

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