Por qué no hay que tirar NUNCA el aceite usado por el fregadero

Estáis en la cocina, friendo algo rico para cenar. Al acabar, quedan tres dedos de aceite en la paella y no sabéis qué hacer con él, así que simplemente, lo tiráis por el fregadero. ¿Os suena esta escena? Tirar el aceite usado por el desagüe, por el váter o por cualquier tubería de casa es lo peor que se puede hacer, tanto para la casa, como para el medio ambiente.

El aceite usado puede parecer inocuo. Al fin y al cabo, es de origen vegetal, y es algo con lo que cocinamos y que ingerimos. Pero resulta extremadamente contaminante: Un litro de aceite es suficiente para contaminar hasta 1.000 litros de agua. Es muy difícil de filtrar y limpiar el agua contaminada con aceite usado, y muchas veces ni siquiera pasando por una depuradora se puede limpiar, por lo que se va directamente al medio ambiente. Y si este residuo llega a los ríos, forma una película en la superficie (¿nunca habéis visto en un río o mar una película irisada pringosa y asquerosa?) que impide el intercambio de oxígeno y perjudica a los seres vivos del ecosistema.
La familia Menta - Por qué no hay que tirar NUNCA el aceite usado por el fregadero

Además, el aceite daña las tuberías de las casas: se adhiere a las paredes, se solidifica y crea obstrucciones. De hecho, muchas depuradoras comunitarias se rompen por este motivo.

¿Qué hacer con el aceite usado?

Existen muchas alternativas a tirar el aceite por el desagüe. Puedes acumularlo en una botella de plástico (no de vidrio), y tirarlo en el contenedor gris. No es lo mejor, puesto que no se recicla ni el aceite ni la botella, pero es mejor de tirarlo por el fregadero. También puedes llevar esa misma botella a un punto limpio de recogida de residuos, donde se tratará como es debido. Muchos municipios también han optado por instalar contenedores naranja para facilitar la recogida de este residuo.

Otra opción es solidificar el aceite. Existen muchos productos que sirven para esto, que se pueden comprar en grandes superficies. Y si no, siempre podéis reciclarlo en casa, haciendo jabón casero.

Así que ya sabéis, ¡se acabó tirar el aceite así como así! Este pequeño gesto no cuesta (casi) ningún esfuerzo y marca una gran diferencia para el medio ambiente.

NOTA: Por si os lo estáis preguntando, para hacer la foto hemos utilizado agua con colorante alimentario, en ningún caso aceite :)

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