¿Juguetes de plástico? Mejor de madera

Hoy en día la oferta juguetes disponible en el mercado es demencial. Y solamente hace falta un vistazo a los estantes de la juguetería para darse cuenta de que la mayoría de esta oferta está hecha de plástico. Pero existen muchos otros juguetes hechos con materiales más ecoresponsables, duraderos y muy buenos para los niños, como por ejemplo la madera.


El plástico es un material sintético, no renovable, que resulta muy contaminante, tanto en su proceso de elaboración como cuando se convierte en un residuo. Todo lo contrario que la madera que, además, suele ser mucho más resistente que el plástico. Un juguete de madera no se rompe con tanta facilidad como otro igual de plástico, resiste muy bien el paso de los años, por lo que puede acompañar al niño o niña durante su crecimiento para luego ser reutilizado por otro niño o niña sin problema.

La madera tiene además la ventaja de ser muy positiva para el desarrollo sensorial de los más pequeños, especialmente el sentido del tacto. No todas las maderas son iguales, pueden estar más pulidas o menos, lacadas o no, macizas, de un tipo de madera u otro… Todo esto supone que cada juguete tendrá un tacto, un peso, incluso un olor particular.

Así pues, las ventajas de los juguetes de madera respecto a los de plástico se pueden resumir así:
  • Duran más, pueden pasar de un hermano a otro, o incluso entre varias generaciones
  • Son menos frágiles, por lo que resisten muy bien golpes y el uso
  • Reducen el consumismo, por las razones anteriores
  • A su vez, reducir el consumismo supone un ahorro, a pesar de ser más caros
  • Favorecen el desarrollo sensorial de los peques
  • Conectan a los niños con la naturaleza
  • Es un material más respetuoso con el medio ambiente

Más allá de la madera

Pero la madera no es el único material ideal para juguetes. Están por ejemplo los juguetes de tela. Además de los peluches, también hay por ejemplo muñecas de trapo de todo tipo o alimentos de “peluche” para jugar a las cocinitas, que pueden sustituir a las de plástico que todos conocemos. Estos tienen la ventaja añadida que normalmente se pueden lavar fácilmente en la lavadora o a mano, para quedar como nuevos.

El metal es también otra alternativa interesante. Un ejemplo son las cocinitas o los coches, que a pesar de no ser un material renovable, al igual que la madera aguantan muy bien el paso del tiempo y el uso, reduciendo así el consumismo.

¿Se os ocurren otros materiales alternativos al plástico para los juguetes? ¡Espero vuestros comentarios!

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