Pañales desechables ecológicos: ¿Qué hay que tener en cuenta?

Cuando llega un bebé a casa, muchos padres se plantean: ¿pañales “convencionales” desechables o pañales de tela? Es una decisión difícil… Pero muchas veces no se tiene en cuenta una tercera opción: los pañales ecológicos desechables. ¿Qué son? ¿Qué les diferencia de los demás? Descúbrelo a continuación.

Pañales desechables ecológicos: ¿Qué hay que tener en cuenta?


Los pañales desechables son innegablemente cómodos, fáciles de usar, pero tardan unos 500 años en descomponerse, y su fabricación es bastante contaminantes. En cambio, los de tela son reutilizables, por lo que no generan residuos (o muy pocos), pero son menos prácticos por ejemplo cuando no se está en casa, y piden más trabajo. De hecho, muchos padres y madres preocupados por el medio ambiente empiezan con los pañales de tela, pero acaban por usar los desechables por practicidad, o directamente no se atreven a dar el paso. Pero tranquilos, existe otra alternativa: los pañales ecológicos desechables.

¿Significa que son pañales son 100% biodegradables y ecológicos? Por desgracia, no. Para empezar, el concepto de usar y tirar, sea cual sea el objeto al que se aplique, es contradictorio con el respeto al medio ambiente, y necesita de más recursos que los reutilizables. Pero como he dicho en varias ocasiones, cuando hay cachorros en casa las mamás y los papás agradecemos todo lo que sea práctico. Y los pañales desechables ecológicos son una alternativa a tener en cuenta.

Estos pañales son ecológicos, o al menos más ecológicos que los convencionales, porque una parte de sus componentes son biodegradables y ecológicos. Por ejemplo, muchos llevan almidón de maíz o celulosa para sustituir el gel de poliacrilato, un producto químico super absorbente que está dentro del pañal. Aunque no se ha demostrado que este gel sea dañino a largo plazo, sí hay estudios que asocian la exposiciones a dosis importantes de este componente con irritaciones de la piel, de los ojos y del aparato respiratorio. Pero cuidado, algunos fabricantes mezclan este gel con otros componentes ecológicos, o directamente lo consideran como biodegradable (ya que en condiciones óptimas de luz y aire pueden llegar a degradarse bastante rápido).

Los pañales desechables ecológicos también están exentos de perfumes o dioxinas, a diferencia de los tradicionales, y en su producción se ha limitado el uso de productos químicos. También hay que tener en cuenta el embalaje, que sea de cartón, o hecho con plástico 100% reciclable.

Por lo tanto, este tipo de pañales no son ecológicos al 100% sino más ecológicos, que ya es una gran diferencia respecto a los convencionales. Y no todas las marcas son igual de ecológicas, en general las que lo son más llegan a un 70% de biodegradabilidad.

En resumen, a pesar de no ser una opción 100% eco, sí se trata de una opción mucho mejor para el medio ambiente que los pañales convencionales desechable. Eso sí, hay que leer la letra pequeña de estos productos para comprobar por qué son considerados por el fabricante como eco.

Comentarios