Una navidad (un poco más) sostenible II: decoración y solidaridad

Hace poco hablamos de qué tener en cuenta para que los regalos de navidad sea una tradición más sostenible. En este post, nos centraremos en cómo conciliar decoración navideña con ecologismo, así como la importancia de la solidaridad en estas fechas.

Cuidado con la decoración


Personalmente me encantan las luces de Navidad, y el ambiente que dan a las calles y a las casas. ¿Pero es realmente necesario engalanar la casa de arriba abajo con luces encendidas todo el día? No digo que haya que eliminarlas de todos los hogares, aunque sería lo óptimo, pero sí hay que ser cuidadoso con su consumo, no dejarlas encendidas siempre, buscar alternativas de LED o de bajo consumo, etc.

En cuanto a los árboles, los de plástico tienen la ventaja de ser reutilizados año tras año, pero por desgracia cuando llegan a su fin no son reciclables. Si optas por un árbol natural, tienes que saber que pasada la navidad hay muchas alternativas a lanzarlo a la basura. Si tienes jardín, puedes trasplantarlo y así tener un precioso árbol del que disfrutar. Sino, hay algunos viveros que les dan una segunda vida, organismos que se ocupan de replantarlos, o simplemente llevarlos a un centro de recogida o desechería donde lo conviertan en abono.

Finalmente, para las decoraciones, puede ser muy divertido optar por hacerlas vosotros mismo en casa, con materiales reciclados y/o reciclables. Seguro que los pequeños disfrutarán de esta actividad, y les permitirá trabajar los conceptos del reciclaje y la reutilización, así como su creatividad.


Una navidad (un poco más) sostenible II: decoración y solidaridad


Navidad rima con solidaridad


Por desgracia no todos pueden permitirse gastar dinero en regalos y juguetes, y son muchos los pequeños que cada año se quedan sin Navidad, sin regalos y sin ilusión. Muchas ONGs y asociaciones organizar recogidas de juguetes nuevos y usados para ayudar a los que los necesitan.

Los más pequeños pueden aprender a ser solidarios en este contexto, dando algunos de sus juguetes usados. Se les puede explicar que como tienen tantos juguetes, Papá Noel (o los Reyes) no les pueden regalar más, porque no caben en su habitación, porque hay niños que los necesitan más, etc. Después, podemos hacerles partícipes, haciéndoles elegir qué quieren quedarse y qué quieren donar. Suele funcionar el presentarles dos juguetes del mismo tipo (dos peluches, dos puzzles, dos muñecos…) y hacerles elegir entre ambos. Tampoco hace falta “estresarlos” mucho, para evitar que esta experiencia se convierta en algo negativos para ellos.

Cuidado también con la solidaridad mal entendida. No sirve dar esos juguetes que están hechos polvo, rotos, viejos y/o sucios, sino juguetes que realmente están en buen estado. Incluso muchas ONGs solo aceptan juguetes nuevos para evitar este tipo de problemas, porque los niños necesitados merecen también buenos juguetes. En esos casos, muchas aprovechan los juguetes usados para talleres, centros infantiles y demás, es decir que se reutilizan y todo de forma solidaria.

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