Alimentación ecológica para niños: ¿Por qué es necesario?

Estamos viviendo un aumento considerable del consumo de productos ecológicos, notablemente para nuestra alimentación. Este fenómeno va más allá del efecto moda, se trata de una concienciación general sobre la necesidad de comer productos más naturales y sanos, y más respetuosos con el medio ambiente. Las ventajas son muchas para todos, pero son especialmente importantes para los niños. ¿Sabes por qué? Descúbrelo a continuación.

Con la alimentación ecológica para niños, pero también para los mayores, se pretende mejorar las propiedades de los productos de los que nos alimentamos cada día. Esto se traduce en alimentos con más vitaminas, minerales, proteínas y azúcares naturales. También ayuda al equilibrio de los aminoácidos, y a la reducción de grasas animales. Así pues, una alimentación eco apara nuestros niños les ayuda a tener una vida más sana.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que el organismo de los niños es más delicado que el de los adultos. Un cuerpecito como el de un bebé o un niño pequeño tiene dificultades para eliminar eficazmente ciertos tóxicos presentes en los alimentos, como por ejemplo los pesticidas. Según declaraciones del gerente de la empresa Ecoaliment, Fréderic Milon, “la creciente aparición de intolerancias y alergias alimentarias están relacionadas en gran parte con la contaminación ambiental, los residuos fitosanitarios, aditivos y contaminantes alimenticios. Otro grave problema está causado por la presencia de azúcares refinados de asimilación rápida, que provocan hiperglucemia. La presencia de una cantidad elevada de azúcar en los alimentos infantiles puede distorsionar sus costumbres alimenticias”.


Hay que tener en cuenta que estos mismos químicos que pueden dañar los organismos de los niños (y adultos) también son nocivos para el medio ambiente. Ríos, suelos, fauna y flora salvaje… Todo queda contaminado por el uso de estos productos nocivos.

Y por último pero no menos importante, está el hecho que los alimentos ecológicos suelen tener un sabor mucho más intenso, más “auténtico”, simplemente por el hecho que son más naturales. ¡No hay nada mejor para el paladar!

¿Y el precio?

Es cierto que a veces los alimentos ecológicos son más caros, pero la economía de escala y el hecho de que cada vez más gente opte por estos productos hace que su precio se vaya reduciendo poco a poco, llegando a ser muy similar en muchos casos al de productos convencionales. De hecho, muchos supermercados e hipermercados convencionales optan por ofrecer productos ecológicos de todo tipo, a un precio muy asequible.Así que cada día resulta más fácil encontrar alimentos ecológicos en cualquier sitio. Y si tenemos en cuenta la enorme diferencia a largo plazo para la salud del niño, es un gasto que vale la pena considerar.

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